Cuando el agua vuelve, vuelve la dignidad
Durante años, en el municipio de Miches, provincia El Seibo, el agua dejó de ser un servicio garantizado para convertirse en una preocupación constante. No llegaba por las tuberías; llegaba en camiones. Semana tras semana, muchas familias tenían que pagar por algo que la Constitución reconoce como un derecho esencial. En no pocos hogares, la elección era dura y cotidiana: comprar alimentos o comprar agua.









